La Crítica: destruye o construye

Consejos 13/07/2020 Por Asesor de Imagen Ariel Jarc
¿Quién no está expuesto a la crítica?. Pero ahora bien, la intención con la que se critica puede ser muy diferente dependiendo de varios factores.
Critica

Por lo general no nos gusta la crítica, nos ponemos a la defensiva porque sentimos como si nos estuvieran atacando, pero, las críticas también pueden tener algo de positivo, y es preciso ver la diferencia, ya que puede servir de mucho entender cuando una crítica es destructiva y cuando es productiva.

La crítica destructiva

Bajo la crítica destructiva se manifiesta la rabia y la agresividad contenida. Ofreciendo argumentos pobres como: “No me gusta”, “No lo haces bien”, “Sos un idiota”. En estos mensajes no se aporta nada interesante. Las personas que usan este tipo de mensajes, tienden a sentirse inseguras y vulnerables. Necesitan mostrar superioridad al sentirse débiles. Destacan por su baja autoestima e inseguridad.

Las principales características de la crítica destructiva son las siguientes:

  • Se centra en los aspectos negativos de la persona.
  • El lenguaje puede resultar agresivo.
  • No se ofrecen argumentos que ayuden a entender la crítica.
  • No se explica cómo mejorar o rectificar los posibles errores.
  • No contribuyen a ningún aspecto positivo.
  • El propósito es el de dañar y estar por encima de la otra persona.
     

A este tipo de críticas cuando se le da atención, y se toma en serio, pueden afectar mucho a la persona que las recibe. Sintiéndose humillado y sin saber qué hacer para enmendar el supuesto error.

Características de la crítica constructiva

La crítica constructiva está hecha con la intención de favorecer y ayudar a la otra persona. Indicándole que se puede mejorar y cómo hacerlo. Aportando detalles y especificando a qué se refiere. Sin que exista un aire de superioridad y arrogancia.

Las principales características de la crítica constructiva son las siguientes:

  • Se indica lo que hace falta mejorar.
  • El lenguaje no resulta violento ni agresivo.
  • Se hace con respeto.
  • Si resulta necesario, se ofrecen argumentos que ayuden a comprender la situación.
  • Existe colaboración y propósito de ayudar.
  • Una posición simétrica, sin creerse mejor que la otra persona.
  • Muchas veces, aunque la crítica sea constructiva, muchas personas la toman como inaceptable. 
  • Por lo que dejarán de aprender y aprovechar lo que ofrece. 

Al abrirnos a las críticas constructivas, podemos explorar nuevos aspectos nuestros, aceptando otras posibilidades y argumentos que nos permitan reflexionar y adquirir diversas perspectivas. 

Te puede interesar