¿Cómo afecta la mala postura corporal la salud de tu piel?

Sabemos que pasar largas horas sentadas genera dolor de espalda, lumbar, cervical y en las piernas, pero una mala postura, además, tiene impacto en nuestra piel. ¿Cuáles son las consecuencias, cómo evitarlas y cómo contrarrestarlas?
posturas

Nuestro cuerpo está diseñado para moverse; por eso, cuando se encuentra mucho tiempo en una mala posición, empieza a resentirse. Dolores de espalda y cuello aparecen de inmediato; la columna vertebral pierde su función principal, al no tener que soportar el peso del cuerpo, y sufre consecuencias.

Por estar sentados largos periodos, se genera un mayor índice de masa corporal y un aumento del perímetro de cintura, y esta posición afecta la circulación de las piernas que favorece la aparición de várices como también de celulitis.

Si bien sabemos que la genética es un factor determinante -que afecta en un 20%-, los factores externos como la falta de ejercicio, una dieta desordenada y los malos hábitos posturales representan el 80% de su aparición. En el cuerpo, los efectos son evidentes, pero el uso excesivo del celular o de la computadora, así como la mala postura en el día a día, también pueden causar efectos en el cutis.

¿Qué problemas ocasiona una mala postura en la piel del rostro?

● La postura cervical incorrecta colabora con la acentuación de la papada y con la aparición de arrugas en el anillo del cuello.

● Mantener la vista fija frente a la luz azul de pantallas hace que empiecen a marcarse líneas de expresión como la arruga vertical del entrecejo, en el contorno de ojos las líneas de rift o patas de gallo, y en la frente, a causa del movimiento provocado de los músculos faciales.

● Esa misma contaminación lumínica genera deshidratación y aumento de radicales libres, lo que genera flacidez y opacidad en la piel, entre otros.

¿Cómo combatir los efectos de la mala postura en la piel?

Por suerte, con pequeños cambios y el avance de la ciencia, podemos revertir estos cuadros. En el caso de la celulitis, la piel se presenta áspera y con disminución de la elasticidad, por lo que es recomendable estimular la movilidad, incorporar o conservar hábitos saludables e incluir una correcta rutina de cuidado corporal, con productos de higiene específicos. Se recomienda utilizar productos con Ácido Glicólico (AHA´s), incorporar unos específicos de tratamiento e incrementar la hidratación. En tanto, las claves para combatir los signos del envejecimiento prematuro por la mala postura y exposición a pantallas en el rostro son:

● Protegerse de la luz azul: es importante elegir antioxidantes y productos que combatan los radicales libres y eviten las arrugas producidas por contracción muscular reiterada. Además, es indispensable proteger la piel expuesta a los espectros de luz visible e infrarroja.

● Hidratar, humectar y proteger: siguen siendo pasos necesarios en toda rutina de cuidado. Utilizar componentes como el Ácido Hialurónico es apropiado en estos casos para hidratar y retener la humedad del rostro. Además, es fundamental el protector solar, el gran aliado para evitar el envejecimiento prematuro.

● Prevenir y tratar arrugas: es necesario aplicar productos específicos para contrarrestar los efectos del estrés en la piel y que actúen sobre el sector que se requiere.

● Masajes: ayudan a la movilización del tejido y la oxigenación, y arrastran las toxinas que impiden mantener una piel saludable. Para realizarlos, podemos utilizar productos emolientes, antioxidantes y drenantes. Por ejemplo, Dherma Science Treatment Oil de Lidherma, que por su textura sedosa, es indicada para los masajes faciales, y brinda luminosidad y lozanía.

Algunos tips y consejos

La prevención es la mejor aliada para la salud; por eso, aquí van pequeñas acciones recomendadas por los dermocosmiatras para ayudar a mantener una piel saludable:

● Medir los tiempos. Cada veinte minutos, quitá la vista de la pantalla y mirá un punto fijo por fuera de la misma. Y cada media hora ¡incorporate! Ponete de pie, estirá los brazos, la espalda e intercostales y caminá.

● Acondicionar el espacio de trabajo. Para tener una mejor postura: ubicá las pantallas a la altura de la vista, y el teclado y el mouse a la altura correspondiente a brazo y hombro.

● Hábitos saludables. Hacé actividad física, mantené una alimentación variada y un buen descanso de al menos 8 horas de sueño.

● Evitar las duchas largas y con agua muy caliente. Optá por el agua tibia o fría que ayuda a la piel, músculos y articulaciones.

● Técnicas de relajación. Los automasajes o las rutinas de belleza son grandes aliados, brindando un momento de relajación general, una pausa en la rutina diaria.

¡Un último consejo! A la hora de descansar o distenderte, implementá estrategias de esparcimiento saludable, ya que continuar con el uso de pantallas y la mala postura seguirá influyendo en forma negativa. Por último, seguí haciendo las cosas que te gustan o que necesitás, enfocándote en detectar esas acciones que no te hacen bien para que puedas modificarlas y sigas disfrutando sin que eso afecte la salud de tu piel.

Asesoramiento: Natalia Achitte, Técnica en Dermatocosmiatría y Esteticista Corporal, Capacitadora Profesional de Lidherma.

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