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Conocé a Tavo García: el diseñador del momento

Su pasión por el diseño ya se dejaba ver cuando de chico ordenaba la caja de hilos de coser de su abuela y confeccionaba vestidos para las muñecas de sus amigas. Hoy, con 28 años, este uruguayo soñador y talentoso, es nuestro favorito (¡y el de todas!).

Moda Por Mercedes Farre (Elle)
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¿Desde cuándo el amor por la moda?

¡Desde muy chiquito! Nací y crecí en Tacuarembó, rodeado de energía femenina, con tres hermanas mayores y sus amigas que siempre iban a casa para montarse y salir a los cumpleaños de 15. Recuerdo que me preguntaban si me gustaba o no cómo vestían, y yo sin ningún filtro les daba mi humilde opinión, maravillado con sus atuendos.

Mi juego favorito desde entonces era dibujar vestidos y quinceañeras y también hacerle ropa a las muñecas de mis amigas (muchas veces a escondidas). A los 13 años descubrí que existían los diseñadores de moda y ese juego de dibujar lo volqué al diseño de manera responsable. A los 15 le pedí a mi mamá que me comprara una máquina de coser y me puse a confeccionar vestidos de manera autodidacta por encargue. Todos iguales con moldearía simple que cortaba con la forma de otras prendas, pero cada uno con su toque diferente. Llegué a hacer más de 60 vestidos a 30 chicas en menos de un año.

¿Un amor heredado…?

Mi abuela Lila era costurera, y siempre me generaba curiosidad su máquina de coser a pedal, ¡pero nunca me dejaba tocarla!, recuerdo que le ordenaba sus cajas de hilos y me llamaban la atención todas sus herramientas y avíos. Gracias a ella pude comprarme mi máquina de coser recta industrial que es la que uso hoy en día.

¿Siempre autodidacta?

Comencé de esa forma como te contaba, a los 15 años. En 2021, con 17 me mudé a Montevideo para estudiar corte y confección en la UTU (una escuela técnica). Así aprendí a realizar moldes y a coser de manera profesional. Cursé 2 de los 4 años y luego seguí mi camino, opté por trabajar ya que siempre estaba cosiendo e inventando cosas por mi cuenta. El trabajo me generaba más trabajo y más experiencia

A los 18 Tuve mi primer desfile en la semana de la Moda de Montevideo en una colaboración en conjunto con un amigo, Gonzalo Rodríguez, que me invitó a participar con la escuela de diseño donde trabajaba a una pasarela que reunía varios proyectos de diferentes diseñadores.

¿Un antes y un después en tu carrera?

El desfile para “Lúmina 8” que era el concurso de diseño más importante del país para diseñadores emergentes, donde Ana Torrejón era jurado entre otros referentes de la moda de mi país.

Entre más de 120 estudiantes, logré quedar entre los 5 finalistas y pude obtener el primer premio que me abrió muchas puertas.

Desde entonces no paré de hacer colecciones para desfiles que realizaba “Moweek”, colaboraciones con diferentes marcas nacionales como diseñador, modelista y costurero. También comencé a dar clases en dos instituciones educativas de diseño de colecciones, moldería, costura y dibujo, hasta la actualidad. Mi familia y amigues me apoyaron siempre y estoy agradecido.

¿Tenés referentes?

No tengo grandes referentes, me da un poco de vergüenza pero soy muy poco “fashionista” y bastante ignorante en el tema, aunque sea increíble. Admiro a muchos diseñadores pero vivo en mi mundo. Me gusta seguir mi instinto.

¿Qué te inspira?

El proceso de creación, las telas, colores y formas…

Creo que al no haber estudiado diseño, no tuve ese ejercicio de experimentación creativo más conceptual. Soy de dibujar directamente y de manera caprichosa en base a mis conocimientos técnicos y gustos personales.

Y a tus diseños, ¿cómo los definirías?

Me cuesta mucho definir un estilo. Me considero súper versátil y me gusta adaptarme a diferentes propuestas, pero dentro de todo creo que siempre busco la simplicidad pero con un toque especial, de cortes fuertes, coherentes y elegantes. Y sobre todo busco que la persona que los luzca se sienta feliz y radiante, ese es mi gran compromiso y lo que me da satisfacción.

¿Cómo es la mujer que elige a Tavo García?

Creo que puede ser variada. He tenido el honor de trabajar con mujeres y personas de todo tipo, de diferentes edades y estilos, he llegado a vestir desde niñes hasta personas mayores. Mi trabajo como diseñador es realizar en conjunto y adaptarme a los gustos y necesidades de cada uno y así fusionarlo con mi impronta, estilo y experiencia. No busco ni buscaría un público en particular.

¿Hacés colecciones completas cada temporada?

Vengo trabajando hace más de 10 años y he hecho de todo. En este momento post pandemia me dedico más que nada al diseño de prendas a medida (ropa comercial, novias, vestidos de fiesta) y realización de vestuarios para teatro, cine y televisión. Trabajo en mi apartamento que comparto con mi pareja Valentín, donde lo tengo todo copado por mi taller, “cual modista de barrio”, como digo yo.

Obviamente fantaseo con poder tener en paralelo líneas comerciales por temporadas, pero se necesita mucha inversión económica y diferentes recursos como para poder gestionarlo. Trabajando solo muchas veces se me hace difícil abarcar más de lo que ya hago. Igual disfruto del camino y sé que ya llegará la posibilidad de poder contar con un espacio y equipo de trabajo coherente para poder llevarlo a cabo y expandir mi trabajo a más personas como tanto me gustaría.

¿Cómo ves a la moda latinoamericana?

Creo que hay muchísimo talento y potencial. Gracias a la globalización de las redes sociales y las plataformas de internet hoy en día es más fácil estar visible y poder mostrar nuestro trabajo al mundo. En cuanto a lo creativo no tenemos nada que envidiarle a las grandes marcas, con equipos de muchas personas con infinidad de recursos. Aprecio y valoro el triple trabajo que tenemos la mayoría de nosotres con los pocos recursos que tenemos muchas veces, y así mismo nos adaptamos a los materiales y herramientas que tenemos y podemos destacarnos cada uno con su esencia.

Argentina en especial es un país con muchísima más gente comparado con Uruguay, el mercado es inmenso y creo que hay más oportunidades en cuanto al rubro y manejan una cultura de moda mucho más avanzada y valorada. Es importantísimo el apoyo para nosotros los diseñadores latinoamericanos para nuestro crecimiento.

¿Qué te gustaría que sucediera con tu marca?

Me encantaría poder concretar pronto un espacio tipo atelier, estudio, y contar con un equipo de modistas y demás, para poder expandir mi trabajo y que pueda estar al alcance de todes.

Muchas veces trabajando solo se me hace difícil abarcar mucha cosa, y entre la costura, la organización y demás me vuelvo loco.

Estoy muy contento por que próximamente lazo mi página web donde van a poder conocer más de mi y mi trabajo y voy a estar en contacto de manera más profesional con mis clientes.

También me tiene muy entusiasmado la idea de ir y venir a Buenos Aires, estamos cerquita y siempre que voy surgen trabajos y colaboraciones impensadas.

¿Cuál es tu sueño?

Tengo muchos. (Además del que comentaba del atelier). A veces ni siquiera soy muy consciente de todas las cosas lindas que he vivido con mi trabajo. Desde ganar el concurso de “lumina 8” y vestir a personalidades importantes del Río de la Plata, hasta diseñar un vestuario para una obra del Ballet Nacional en mi país. Sé que esto recién empieza y que tengo que trabajar mucho para que se cumplan. Lo importante es querer.

Trabajaste con Natalia Oreiro…

Realmente desde niño fantaseaba con conocer a Natalia Oreiro. Es nuestra única estrella Internacional y admiro muchísimo su belleza y trabajo. Siempre supe que en algún momento se iba dar. Creo que se dio mucho antes de lo que imaginaba, gracias a Rosario San Juan (productora de moda uruguaya) que hizo esta gran conexión en el 2019 cuando trabajamos juntos para “Got talent Uruguay” donde tuve el privilegio de hacerle 15 vestidos a medida y compartir una experiencia única de crecimiento.

También gracias a mi trabajo he tenido el placer de vestir y conocer a artistas que admiro muchísimo tanto en mi país cómo en argentina, como por ejemplo, a Bárbara Lombardo, Érica Rivas, Romina Ricci, Jimena Barón, Juliana Gattas y más.

¿Qué soñabas cuando eras chico?

Me cuesta decirlo ¡pero siempre soñé y sueño en grande! Quizás por venir de un lugar humilde y pequeño, donde las cosas muchas veces tienen un techo y además con una condición sexual poco aceptada por la sociedad, donde muchas veces fui discriminado. Desde siempre sé que quiero “conquistar el mundo” y más.

Un vestuario de película:
El vestido strapless Azul, con guantes blancos de la película De Disney “Anastasia”. Inolvidable.

Un libro:
El Principito.

Tu paleta:
Soy fan de los colores vibrantes, aunque ahora ya estoy un poco más dark. Siempre me obsesiono con algún color. Ahora estoy con el chocolate y el bordó. Me encanta la combinación chocolate y neón, bordó y rojo.

¿Qué es lo que se refleja de vos en las piezas que creás?

Creo que la simplicidad, que muchas veces es mismo por adaptarme a los recursos que manejo. No quita que me gusten las cosas más extravagantes y cargadas, pero también me dejo llevar y lo dejo para experimentar más adelante. ¡Esto recién empieza!

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