Cupping facial: ¿Qué es, cómo funciona y que resultados brinda?

La ancestral terapia con ventosas de la medicina tradicional china se reinventa en pos del cuidado facial.
Cupping facial

“El cupping facial consiste en masajes realizados mediante succión o ventosas con “copitas”. Pero a pesar de lo que indica su nombre, el cupping facial no solamente se concentra en el rostro, sino que también se aplica en el cuello y el escote porque tiene como objetivo lograr una piel saludable y de mejor aspecto”, explica la cosmiatra y esteticista Lorena Erlijman.

Esta popular técnica no invasiva que proviene de la China milenaria hoy es furor entre las celebrities e influencers porque brinda un efecto lifting inmediato, y su práctica sostenida aporta diversos beneficios no sólo estéticos, sino también terapéuticos:

● Mejora la circulación sanguínea.

● Drena la retención de líquidos.

● Disimula y previene líneas de expresión.

● Esculpe, tonificando las distintas áreas.

● Fortalece los tejidos de la piel.

● Relaja y desestresa, aliviando la tensión muscular, a través del mismo masaje que ofrece el movimiento.

● Ilumina la piel.

● Promueve la producción de colágeno, y de elastina mediante la estimulación de las células.

● Facilita la absorción y efectividad de cualquier producto colocado antes o después.

“Sin embargo, a diferencia de la técnica originaria, las copas (de plástico o silicona para uso doméstico, y de cristal en uso profesional) se deben mover continuamente por lo que, si se realiza bien el procedimiento, no hay aparición de hematomas.  Este tratamiento, al igual que la piedra Gua Sha, es ideal para incorporarlo en un ritual de belleza y rejuvenecimiento combinado con Face Gym. Lo recomendable es hacerlo hasta 3 veces a la semana”, apunta Erlijman.

El paso a paso del cupping facial

A través de su enseñanza activa en redes sociales, Lorena Elijman reivindica el proceso natural del envejecimiento y el poder personal, e invita a tomar el control del rejuvenecimiento facial, brindando alternativas naturales y métodos preventivos, más amorosos con nosotras mismas.  A continuación, la referente argentina de esta técnica, nos cuenta cómo tratar las bolsas y ojeras. Si ya contás con una ventosa, seguí los pasos:

1. Limpiá la piel.

2. Agregá un aceite o sérum para facilitar el desplazamiento de la ventosa.

3. Presionando el bulbo de la ventosa, apoyalo sobre el inicio del contorno de tu ojo. Liberando cierta presión de aire levantá suavemente.

4. De esta forma recorré “punto a punto” levantando, succionando y avanzando de forma repetida hasta la zona más externa (más cerca de tu oreja).

5. Cerrá el ejercicio deslizando la ventosa ligeramente desde la parte interna a la externa.

6. Colocá tu crema favorita.

¿La sugerencia de la especialista? Repetir tres veces los puntos 4 y 5.

Mirá aquí el video demostrativo del ejercicio

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